Cuatro apartamentos · 650 m de altitud · Málaga

Dormir a los pies
de La Maroma

Cuatro apartamentos en Canillas de Aceituno, pueblo blanco de la Axarquía. Cal en las fachadas, vigas de madera dentro y el techo de Málaga asomado a la ventana.

Suite Maroma: cama con triple cabecero de esparto, dos lámparas colgantes de fibra natural encendidas y la imponente pared de roca natural vista con dos sillas artesanales.
La suite Maroma, con su pared de roca viva. — Apartamento Maroma

Reserva directa, sin intermediarios

Check-in autónomo las 24 horas · La casa te espera lista aunque llegues de madrugada

01El pueblo

Canillas de Aceituno, un pueblo que se explica andando

A 650 metros de altitud, entre la ladera de La Maroma y los valles que bajan hacia el mar, Canillas de Aceituno conserva el trazado que le dejaron sus siglos moriscos: calles estrechas que suben quebrándose, fachadas encaladas, patios que se oyen antes de verse. No hay recorrido recto posible, y esa es justo la gracia.

El pueblo forma parte de la Ruta Mudéjar de Andalucía, y las piedras lo cuentan por su cuenta: un aljibe árabe medieval que sigue en pie, la iglesia del siglo XVI levantada sobre lo que hubo antes, la Casa de los Diezmos con su fábrica mudéjar. Todo cabe en un paseo de una mañana, sin coche y con paradas para mirar.

Y luego está la mesa: el chivo de Canillas, que aquí es religión de domingo; la morcilla artesana, con día grande en el calendario del pueblo; el aceite de la comarca y los vinos de la Axarquía. Cuando apetezca cambiar de escala, Vélez-Málaga queda a 17 km, la playa de Torre del Mar a 28, Málaga capital a 50 y el aeropuerto a 55.

Calleja empedrada y en escalera del pueblo, con casas encaladas, rejas negras, farol de forja, arco al fondo y la entrada del alojamiento con su tejadillo y macetas floridas.
Calleja empedrada, camino de la puerta.
Fachada encalada de la entrada de Raíces de Canillas: puerta de madera oscura bajo tejadillo de teja árabe, cancela de forja, rótulo del alojamiento, rejas con geranios y una hortensia rosa en tinaja de barro.
La entrada, bajo su tejadillo de teja árabe.

«Suficientemente cerca de todo; lo bastante lejos de casi todo.»

02Los apartamentos

Cuatro casas, cuatro nombres que salen del mapa

Raíces, Maroma, Olivo y Saltillo. Las hemos reformado con materiales de aquí —madera, cal, barro cocido— y con la luz mediterránea haciendo la mitad del trabajo. El resto es lo que uno espera encontrar hecho al llegar: wifi, cocina completa, aire acondicionado y calefacción, ropa de cama recién puesta y check-in autónomo las 24 horas. Elige la tuya; el pueblo es el mismo para todas.

Terraza en un día soleado con pérgola de vigas y pilares de ladrillo visto, lámparas de rafia, mesa de mosaico puesta, sillas de madera y enea, balaustrada de terracota y vistas a los tejados del pueblo y las montañas. Dormitorio en primer plano: cama con cojines boho, manta mostaza con flecos, tapices de rafia colgados sobre el cabecero de madera y banqueta artesanal de cuero trenzado a los pies. Salón con puerta de roble abierta hacia la terraza soleada, lámpara colgante de ratán, banco con esterilla enrollada y plantas sobre alfombra de yute. Vista general del salón con kitchenette de madera y frentes blancos, butacas de enea con cojines, plantas y escobones artesanales colgados en la pared blanca. Baño con pared de azulejo tipo patchwork en azules y grises, lavabo de pedestal blanco, espejo de forma orgánica, mampara de ducha y escalera de madera como toallero.
Dormitorio en primer plano: cama con cojines boho, manta mostaza con flecos, tapices de rafia colgados sobre el cabecero de madera y banqueta artesanal de cuero trenzado a los pies.
La terraza de Raíces, con los tejados del pueblo delante. 1 / 5

Raíces

La casa que da nombre a todo

El apartamento que resume el proyecto: muros gruesos, vigas vistas y una luz que va cambiando el tono de la cal según avanza el día. Pensado para quedarse más noches de las que se reservaron.

  • Terraza con vistas
  • 4 huéspedes
  • 1 dormitorio + sofá cama

¿Por qué el nombre? Porque aquí empezó todo. Raíces es la idea que sostiene la casa: volver a un pueblo, recuperar sus materiales y sus maneras, y quedarse.

Panorámica del dormitorio de Maroma con las lámparas de fibra natural, televisor, burro de madera para la ropa, cama con cabecero de esparto y alfombra ovalada de yute. Suite Maroma: cama con triple cabecero de esparto, dos lámparas colgantes de fibra natural encendidas y la imponente pared de roca natural vista con dos sillas artesanales. La espectacular pared de roca natural integrada en la habitación, con dos sillas artesanales de cuero trenzado, mesita de fibra con flores y una planta, junto al borde de la cama. Dormitorio de Maroma visto desde el rincón de estar: sillas de madera y tiras de cuero en primer plano, mesita-cesta de mimbre con planta roja, cama al fondo y la pared de roca a la derecha. Zona de office del apartamento con escritorio de madera, cafetera, hervidor, microondas y minibar, espejo con marco de rafia y burro de bambú junto a la puerta de entrada.
La espectacular pared de roca natural integrada en la habitación, con dos sillas artesanales de cuero trenzado, mesita de fibra con flores y una planta, junto al borde de la cama.
Maroma, de pared a pared. 1 / 5

Maroma

El techo de Málaga por vecino

Luz de montaña, tonos de piedra y una cama orientada a despertarse sin prisa. Es la casa de quien viene a subir la sierra, o a mirarla desde abajo con un café en la mano.

  • Pared de roca viva
  • 2 huéspedes
  • Cama extra grande

¿Por qué el nombre? Por La Maroma, los 2.068 metros que presiden el pueblo. Debe su nombre a la soga —la maroma— con la que los neveros bajaban a su sima a recoger hielo.

Dormitorio del apartamento Olivo con cama doble, espectacular cabecero artesanal de fibra en forma de abanico, cojines verde salvia, toallas enrolladas sobre la colcha y ventanal con reja andaluza que asoma a los tejados del pueblo. El segundo dormitorio de Olivo: cabecero de yute trenzado con rombos, cojines en verde salvia y beige y tres borlas de fibra colgadas en la pared. Vista general del salón con cocina abierta del apartamento Olivo: encimera de madera, muebles blancos, lámparas de fibra, sofá con cojines verdes y taburetes de mimbre estampados. Salón del apartamento Olivo con sofá gris topo lleno de cojines en tonos salvia, lámparas colgantes de fibra natural, espejos de sol de rafia en la pared y puerta de madera clara. Baño del apartamento Olivo con cabina de ducha acristalada, lavabo de pedestal, espejo redondo con marco de rodajas de madera y detalles en verde oliva.
El segundo dormitorio de Olivo: cabecero de yute trenzado con rombos, cojines en verde salvia y beige y tres borlas de fibra colgadas en la pared.
El cabecero de fibra en abanico y, tras la reja, los tejados. 1 / 5

Olivo

Calma de campo, madera clara

El más sereno y el más grande de los cuatro: dos dormitorios dobles, sofá cama y una cocina en la que apetece hacer algo más que café. Verdes apagados, esparto y madera sin barnices; el aceite de la comarca espera en la mesa, a modo de bienvenida.

  • 2 dormitorios dobles
  • 6 huéspedes
  • Admite mascotas

¿Por qué el nombre? Por los olivos que escalonan los bancales de la Axarquía y dan uno de los aceites con más carácter de Málaga. De ellos toma la casa su paleta y su ritmo.

Vista general del estudio Saltillo: cama doble con plaid gris, mesita de comedor montada con vajilla, lámparas colgantes de fibra natural y baño al fondo, todo en estilo boho con madera clara. Rincón de cocina americana con encimera de madera, placa de inducción, minibar, fregadero con baldas abiertas, televisor en pared y mesa redonda con dos servicios junto a la ventana. Dormitorio con cama doble vestida en blanco y gris, cabecero de madera, abanicos decorativos de fibra en la pared, banco de enea a los pies y escalera de madera con toallas. Baño con ducha de mampara transparente, lavabo de pedestal, espejo de forma orgánica con marco de madera y pared de azulejos tipo patchwork en tonos tierra sobre suelo imitación madera.
Rincón de cocina americana con encimera de madera, placa de inducción, minibar, fregadero con baldas abiertas, televisor en pared y mesa redonda con dos servicios junto a la ventana.
Saltillo, de un vistazo: dormir, comer y salir al sendero. 1 / 4

Saltillo

Con las botas en la puerta

Un estudio para dos, práctico y luminoso, con sitio para el equipo de montaña y una ducha que se agradece al volver del sendero. La ruta empieza a unos minutos de la puerta; la mesa junto a la ventana, exactamente donde debe estar.

  • Estudio con cocina
  • 2 huéspedes
  • 1 baño

¿Por qué el nombre? Por el sendero de El Saltillo, que sale del pueblo y cuelga sus pasarelas sobre el río Almanchares. Lo llaman el Caminito del Rey de la Axarquía; aquí es, sencillamente, el camino de casa.

03Experiencias

Lo que hay al otro lado de la puerta

Rincón de terraza con banco de madera y enea con cojines rosas, macetas de barro con cactus y plantas, suelo de baldosa hidráulica y lámpara de fibra natural, con la torre de la iglesia del pueblo blanco al fondo.
Desde la azotea, el campanario marca las horas.
  1. Senderismo

    El Saltillo, paso a paso

    Una senda colgada sobre el tajo del río Almanchares, con pasarelas sobre el vacío y el tercer puente colgante más largo de España. Lo llaman el Caminito del Rey de la Axarquía, pero este empieza en la puerta del pueblo. No hace falta ser montañero; hace falta querer mirar.

    Salida desde el propio Canillas. Unas 3-4 horas entre ida y vuelta. Calzado de montaña, agua y, en verano, madrugar.

  2. Montaña

    Subir La Maroma

    2.068 metros: el punto más alto de la provincia de Málaga. En los días claros, desde la cumbre se ven el Mediterráneo y Sierra Nevada a la vez, y uno entiende por qué el pueblo mira siempre hacia arriba.

    Jornada completa y exigente desde Canillas, con unos 1.400 metros de desnivel. En invierno puede haber nieve en la cumbre: pregúntanos antes de salir.

  3. Patrimonio

    Piedra morisca, memoria mudéjar

    El aljibe árabe medieval, la iglesia del siglo XVI, la Casa de los Diezmos y un callejero que no ha olvidado su origen. Canillas se visita despacio y a pie, dejando que las cuestas marquen el ritmo.

    El pueblo forma parte de la Ruta Mudéjar de la Axarquía. El recorrido completo se hace en una mañana; en la casa te dejamos un plano con nuestras paradas favoritas.

  4. Gastronomía

    Chivo, morcilla y vino de la tierra

    El chivo de Canillas es el plato que da fama al pueblo, y la morcilla artesana, su otra bandera: cada primavera se celebra con día propio y calle llena. Se acompañan de aceite de la comarca y de los vinos de la Axarquía, dulces o secos según la sobremesa.

    Reserva mesa en fin de semana: los asadores del pueblo se llenan con gente que sube solo a comer. Te decimos dónde y qué pedir.

04Galería

La casa, en catorce miradas

Cal, fibras naturales, baldosa hidráulica y la luz de la Axarquía haciendo el resto. Pulsa cualquier imagen para abrirla en grande.

Terraza-azotea con pérgola de vigas oscuras y toldos de arpillera, mesa de forja vestida para dos con sillas marroquíes de madera y cuerda, suelo de baldosa hidráulica en blanco y negro y tejados del pueblo con montañas al fondo.
La azotea, vestida para dos.
Terraza despejada con suelo hidráulico protagonista, bancos de madera y enea con cojines, macetas de barro con cactus y lavanda, y lámpara de rafia colgando de la pérgola.
Suelo hidráulico y sombra de arpillera.
Dormitorio de Maroma visto desde el rincón de estar: sillas de madera y tiras de cuero en primer plano, mesita-cesta de mimbre con planta roja, cama al fondo y la pared de roca a la derecha.
Maroma, desde el rincón de estar.
Escalera interior estrecha de paredes blancas vista desde arriba, decorada con una gran lámpara colgante de mimbre, un adorno de rafia, una figura de caballo tallado y sombreros de esparto.
La escalera, con sus sombreros de esparto.
Salón del apartamento Olivo con sofá gris topo lleno de cojines en tonos salvia, lámparas colgantes de fibra natural, espejos de sol de rafia en la pared y puerta de madera clara.
Verde salvia y rafia en Olivo.
Terraza con pérgola de brezo y lámpara de rafia, suelo hidráulico blanco y negro, mesa de mosaico puesta y vistas a los tejados blancos y al campanario de Canillas de Aceituno.
Mesa puesta y campanario al fondo.
Dormitorio con cama doble vestida en blanco y gris, cabecero de madera, abanicos decorativos de fibra en la pared, banco de enea a los pies y escalera de madera con toallas.
Saltillo: abanicos de fibra sobre la cama.
Baño con pared de azulejo tipo patchwork en azules y grises, lavabo de pedestal blanco, espejo de forma orgánica, mampara de ducha y escalera de madera como toallero.
El baño de Raíces, azulejo a azulejo.
Salón con puerta de roble abierta hacia la terraza soleada, lámpara colgante de ratán, banco con esterilla enrollada y plantas sobre alfombra de yute.
Del salón a la terraza, sin escalones.
Pasillo distribuidor blanco con dos juju hats de plumas y fibras naturales en la pared, lámpara de ratán encendida, puertas de madera y alfombra de baldosa hidráulica embutida en el suelo de barro.
El distribuidor, con sus juju hats.
Detalle decorativo de una balda de madera con una gran bandeja de esparto trenzado colgada en la pared, un candelabro de cerámica verde oliva y tazas artesanales en tonos salvia junto a una cafetera italiana.
Café y cerámica en tonos oliva.
Vista amplia de la terraza con dos lámparas de rafia bajo los toldos de arpillera, mesa de mosaico puesta, bancos con cojines y el campanario del pueblo asomando al fondo.
Atardecer cálido sobre la azotea.
Vista general del salón con cocina abierta del apartamento Olivo: encimera de madera, muebles blancos, lámparas de fibra, sofá con cojines verdes y taburetes de mimbre estampados.
La cocina abierta de Olivo.
Dormitorio con cama doble vestida de blanco y manta mostaza, dos tapices de rafia sobre el cabecero de madera, lámpara de fibra natural y banqueta de tiras de cuero a los pies.
Manta mostaza y tapices de rafia.

05Cómo llegar

Cerca de todo, lejos de casi todo

Raíces de Canillas

Calle la Fuente, 6
Canillas de Aceituno · Málaga

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Se llega por carretera de curvas amables, subiendo entre olivos y aguacates. El último tramo se hace corto: el pueblo aparece de golpe, blanco contra la sierra.

Vélez-Málaga
17 km
Playa de Torre del Mar
28 km
Málaga capital
50 km
Aeropuerto de Málaga
55 km

Aparcamiento gratuito a 3 minutos a pie. Check-in autónomo las 24 horas: las llaves te esperan a cualquier hora, también de madrugada.

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La sierra no se mueve de sitio. Tú sí puedes.

Reserva directa, sin intermediarios, y check-in autónomo a cualquier hora: la casa te espera lista aunque llegues de madrugada. Y si dudas entre Raíces, Maroma, Olivo o Saltillo, escríbenos y te ayudamos a elegir.

06Contacto

Escríbenos; contestamos personas

Si tienes dudas sobre fechas, sobre cuál de las cuatro casas te conviene o sobre qué pedir en los asadores del pueblo, cuéntanoslo. Respondemos rápido y sin plantillas.

Dirección
Calle la Fuente, 6 — Canillas de Aceituno, Málaga

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